¿Por qué la educación no recupera los resultados?

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29/06/2026

Entre 2015 y 2022 cayeron los resultados educativos a escala global. En Cataluña, los resultados en las pruebas PISA de comprensión lectora, matemáticas o ciencias descendieron entre 30 y 40 puntos, cerca de un curso académico.

Lo detalla el Anuario de la Educación 2026, que constata cómo se ha cronificado al alumnado con bajo nivel de competencias. Detrás de estos malos resultados se encuentra la incapacidad para corregir las crecientes desigualdades sociales y educativas.

El bajón de resultados no fue exclusivo de nuestro país, pero el sistema educativo catalán destaca por la floja respuesta que ha dado a la caída. Mientras Estonia, Irlanda, Finlandia o Quebec se han recuperado a partir del apoyo al alumnado más vulnerable, en nuestro país el porcentaje de niños y jóvenes con bajo nivel de competencias ha aumentado en más de 10 puntos.

Actualmente, tanto en matemáticas como en comprensión lectora, el alumnado catalán puntúa por debajo de la media española y de la europea, sobre todo en primaria.

Los problemas comienzan en primaria

En primaria, con datos de 2025, un 15,8% del alumnado se encuentra en los niveles bajos en catalán y un 17,5% en matemáticas. En 2021 eran el 12,3% y el 14,9% respectivamente.

De hecho, partiendo de las pruebas anuales de final de etapa del Departamento de Educación, el alumnado catalán no ha mejorado sensiblemente en ninguna de las competencias básicas desde 2013, cuando empezaron las evaluaciones.

Junto a esto, el análisis de cohortes muestra que partir de bajos niveles en primaria incrementa mucho la probabilidad de sufrir estos mismos niveles en la ESO. Sobre todo en el caso de matemáticas (el 80% del alumnado en niveles bajos en 6º de primaria lo está también en 4º de ESO) y el inglés (72%).

 Rendimiento de 6º de primaria a 4º de ESO en matemáticas (pruebas de competencias básicas).

El nivel de matemáticas desciende cuando avanza la escolarización

Por materias, las matemáticas han sufrido caídas significativas: De los 76,3 puntos de 2013 a los 70,4 de 2025 (con un pico de 81 puntos en 2014). En el resto de años, la puntuación media ha ido descendiendo cada año.

De hecho, en secundaria las matemáticas se sitúan unos 10 puntos por debajo de las puntuaciones de 6º (solo alcanzaron los 70 puntos en 2017). La evolución entre 6º de primaria y 4º de ESO en las puntuaciones en matemáticas confirma esta bajada de rendimiento: el 80% del alumnado con nivel bajo a 6º continúa con bajo nivel a 4º de ESO, el 52% que tiene rendimiento medio empeora y sólo el 46% del alumnado con un rendimiento alto a 6º.

Los resultados de lengua se mantienen durante la ESO

En la evolución de las puntuaciones de 4º de ESO, se ve cómo las lenguas se han movido en el mismo rango de puntuaciones medias que en 6º, entre 70 y 80 puntos. El último curso el catalán ha mejorado ligeramente, mientras que el castellano y el inglés han retrocedido.

En comprensión lectora, la mayoría del alumnado con un rendimiento medio o bajo mejora después de la ESO. El 52% del alumnado de rendimiento medio a 6º lo tiene alto a 4º, y el 78% del que lo tiene bajo pasa a tenerlo medio o alto. Asimismo, prácticamente el 80% de lo que tenía un rendimiento alto a 6º lo mantiene en 4º de ESO.

Los resultados educativos están marcados por graves desigualdades

La magnitud de las desigualdades se constata en las pruebas PISA. En 2022, los resultados de los alumnos de las familias más pobres estaban el equivalente a unos tres cursos por debajo de los de las más ricas, una diferencia muy por encima de la de la OCDE.

Entre unos y otros alumnos se encuentran entre 80 y 90 puntos de diferencia. Cataluña mantiene una diferencia inferior a la media europea, que está por encima de los 100 en la mayoría de ediciones, pero con un mayor aumento de lo que ha vivido España o la Unión Europea entre 2018 y 2022. Las diferencias han crecido 15 puntos, tres veces más.

Un volumen muy alto de alumnado con bajos resultados

El Anuario constata que el sistema educativo catalán ahora mismo no demuestra capacidad para revertir las bolsas de malos resultados que otros países sí han logrado reducir.

El aumento de más de 10 puntos porcentuales del alumnado con bajo nivel de competencias que ilustra PISA, también se refleja en las pruebas PIRLS de comprensión lectora y TIMSS de matemáticas y ciencias. Entre 2016 y 2021, mientras la puntuación de comprensión lectora descendió de los 522 a los 507 puntos, el porcentaje de alumnado con nivel bajo creció del 23,6 % al 30,4 %. En matemáticas, mientras bajaba 10 puntos (de 494 a 489) el alumnado con nivel bajo subía del 38% al 42%, entre 2019 y 2023.

Diferencias de resultados en función del centro, sobre todo en inglés

Por centros, la tendencia también se mantiene: Desde 2015 se han mantenido las diferencias de rendimiento entre los centros de alta y baja complejidad, con cierto incremento en el último año, entre 2024 y 2025.

En la ESO, por ejemplo, las pruebas catalanas de competencias básicas constatan que entre 2015 y 2025 se han mantenido las diferencias por complejidad del centro y el último año parecen haber aumentado. Sólo han descendido más claramente en inglés, 5,6 puntos menos, pero aún así todavía hay 17,4 puntos de diferencia en los resultados en función de la complejidad del centro. Además, en los últimos cursos vuelve a crecer.

En 6º de primaria tampoco se han reducido las diferencias de resultados entre centros. La lengua catalana es una de las materias con mayores diferencias después del inglés.

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