Un informe de Equitat.org recomienda reforzar el inglés a partir de quinto

Informe anglès

Compartir:

29/04/2026
  • El alumnado catalán suspende al final de la ESO (69 puntos en las pruebas de competencias básicas) y un 20% no alcanza la expresión oral más básica.

  • Entre 6º y 4º de ESO el alumnado con bajo nivel casi se duplica, pasa del 14% al 25% y el alumnado con nivel alto baja del 60% al 46%.

  • El inglés es la competencia básica que sufre mayores diferencias según la complejidad del centro. Los de alta complejidad obtienen 17 puntos menos en las pruebas de competencias básicas (61 vs 78,3).

  • Un tercio de los niños, niñas y adolescentes realizan extraescolares de inglés, mayoritariamente privadas. El dominio del inglés es una competencia básica que no puede depender de la capacidad económica de las familias.

  • «¿Por qué nos cuesta tanto el inglés?» concluye que empezar antes no garantiza mejores resultados. Recomienda primero consolidar competencias lingüísticas en catalán e intensificar la enseñanza del inglés a partir de 8-9 años.

  • El informe propone 7 medidas para garantizar que todo el alumnado alcanza los niveles estándar europeos al final de la primaria, la ESO y el bachillerato:

  1. Alinear las pruebas de competencias con el marco europeo.
  2. Definir estándares y orientaciones para inglés, basadas en evidencia y con niveles claros por etapa.
  3. Incrementar las horas semanales a partir de 5º (habría que incorporar progresivamente hasta 926 nuevos docentes en la ESO. Empezar por los centros de alta y máxima complejidad tendría un coste de 8M€ anuales).
  4. Mejorar la formación permanente y recuperar las estancias en el extranjero del profesorado.
  5. Mentoría y acompañamiento con presencia quincenal en los centros.
  6. Ampliar a los auxiliares de conversación para garantizar al menos una hora de apoyo semanal al alumnado.
  7. Un programa público de extraescolares en inglés para centros de alta complejidad a partir de 5º.

El sistema educativo catalán necesita realizar cambios en la enseñanza y la evaluación del inglés, tanto en primaria como en secundaria, para que los resultados puedan dar un salto adelante entre el conjunto del alumnado y llegar a los niveles europeos.

Según los resultados de las pruebas de competencias básicas 2024-2025, a pesar de que el alumnado catalán promedia 10 años de inglés en la escuela, Cataluña suspende en esta lengua al final de la ESO, con 69 puntos (2025). De hecho, desde hace más de 15 años los resultados se mueven entre el suspendido (con un 67,5 como nota más baja en 2012) y el aprobado justo (con un 74,7 como nota más alta en 2020). Además, casi la mitad del alumnado termina la ESO con un nivel bajo de competencia oral (44%).

En un mundo global e interconectado, el dominio del inglés es una competencia clave para el futuro del país y las oportunidades educativas y laborales de los jóvenes. Las familias así lo consideran ampliamente, como demuestra que cerca de un tercio de niños, niñas y adolescentes hacen extraescolares de inglés, mayoritariamente de oferta privada. Una conciencia compartida políticamente, como demuestra que era una prioridad del actual partido de gobierno en la campaña electoral.

En las últimas décadas, las políticas educativas han respondido a esta demanda social avanzando progresivamente la edad de inicio del inglés desde educación infantil y aumentando la presencia a lo largo de toda la escolaridad.

Los resultados empeoran en secundaria y en función del centro

Este esfuerzo ha contribuido a mejorar los niveles globales del país, pero los datos evidencian que hay mucho margen de mejora. Por un lado, porque los resultados empeoran durante la secundaria (entre 6º de primaria y 4º de ESO el alumnado con bajo rendimiento casi se duplica y pasa del 14% al 25%).

Por otro, porque las diferencias según la complejidad del centro se amplían con el tiempo: los centros de alta complejidad sacan 15 puntos menos en primaria (68 vs 83,3) y 17 puntos menos en secundaria en las pruebas de competencias básicas (61 vs 78,3).

El informe de Equitat.org “¿Por qué nos cuesta tanto el inglés?”, liderado por Elisabet Pladevall Ballester y elaborado en colaboración con una decena de referentes de la docencia, la didáctica de las lenguas, la filología y la investigación en el aprendizaje de lenguas, señala que existe una brecha de desigualdad en el aprendizaje del inglés que se consolida durante la escolaridad. Concluye que el reto no es tanto empezar antes, sino aprender mejor.

Anticipar la enseñanza del inglés no comporta mejores resultados

Así, el informe detalla que en el contexto sociolingüístico catalán y con los recursos actuales, anticipar la enseñanza en edades infantiles y alargarla más años no comporta una mejora real si las condiciones no son las idóneas. Más concretamente, el análisis deja claro que un buen aprendizaje del inglés implica, sobre todo, garantizar una enseñanza coherente con la etapa evolutiva del alumno y asegurar que se practica un uso real de la lengua cuando se está en condiciones de progresar.

Es decir, mejorar pasa por asegurar la consecución de las competencias lingüísticas e intensificar, entonces, la enseñanza de la lengua. Acumular años de enseñanza sin tener en cuenta estos factores se traduce a menudo en un aprendizaje reiterativo y poco efectivo, que genera frustración y dificulta la gestión pedagógica en las aulas.

Es posible llegar a los estándares europeos de inglés

El informe también concluye que es posible mejorar los resultados y alcanzar los estándares que establece el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER). Para eso, partiendo del contexto específico de Cataluña, donde existe una exposición social al inglés más limitada que en otros entornos, plantea siete políticas basadas en la evidencia científica y la experiencia de centros y programas activos.

Son propuestas que permitirían garantizar que todo el alumnado alcanza los niveles estándares europeos (como mínimo el A2 en primaria, el B1 en la ESO y el B2 en Bachillerato). Este conjunto de medidas supondrían una inversión estimada de hasta 58 millones de euros (un 0’8% del actual presupuesto de Educación), que podrían desplegarse progresivamente.

En septiembre, PISA publicará resultados de inglés

El próximo septiembre, PISA publicará por primera vez resultados sobre competencias en inglés y el análisis permitirá situar a Cataluña en el contexto internacional aún con mayor precisión. Que PISA empiece a evaluarlo demuestra que la capacidad de entender, producir e interactuar en inglés es un indicador clave competencial de los sistemas educativos.

El dominio del inglés no es un valor añadido, sino una competencia básica de acceso al conocimiento, las oportunidades formativas y el mercado laboral. Más allá de poder leer o entender contenidos, ser capaz de comunicarse con autonomía es fundamental para participar en entornos académicos, profesionales y digitales, y lo será cada vez más.

Condicionar esta competencia a la capacidad económica de las familias para pagar extraescolares ensancha las desigualdades, limita las oportunidades de miles de jóvenes y traslada la responsabilidad de este reto estructural fuera del sistema educativo.

«¿Por qué nos cuesta tanto el inglés? Propuestas para hacer avanzar el aprendizaje del inglés en la escuela» es un informe de Equitat.org liderado por Elisabet Pladevall Ballester y elaborado en colaboración con Òscar del Estal Martínez, M. Rosa Ena Vidal, Jordi González Lozano, Edgar Iglesias Vidal, Imma Miralpeix Pujol, Carme Montserrat Boada, Jordi Serarols Boada, Berta Torras Vila y Alexandra Vraciu. Un grupo con perfiles diversos vinculados a la docencia, la dirección de centros, la didáctica de las lenguas, la filología y la investigación en aprendizaje de lenguas.

Elige equidad

Recibe contenidos, iniciativas y proyectos para implicarte.